La brecha es tan grande que los investigadores del IGN y los del CSIC ni siquiera comparten ya espacio físico. Ahora sólo se ven cuando se convoca el comité científico del Pevolca, al que también acude, pero en calidad de invitado, el Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan).
Mientras no hubo volcán, la convivencia entre los investigadores del IGN, organismo responsable desde 2004 de la vigilancia volcánica, y los del CSIC, que los asesoran, fue cordial.